viernes, 6 de julio de 2012

ESO NO ESTÁ EN LA BIBLIA - SEGUNDA PARTE

Otro ejemplo, muy común, de cosas que no están en la Biblia, es la frase: “Ayúdate que yo te ayudaré”.Me complace decirles que no es cierto. La Palabra de Dios dice otras cosas, que aunque parecieran estar en la misma dirección, en realidad le dan el enfoque correcto a la idea. Es decir, la gente piensa que hay que trabajar duro, esforzarse mucho, siendo honestos y todo lo demás, para que entonces Dios se sienta complacido de nuestro comportamiento y nos bendiga. Bueno, no es así. Lo que Dios estableció es: “Busca primeramente el reino de los cielos, y todas las demás cosas os serán añadidas”, “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas todas vuestras peticiones en toda oración y súplica en el espíritu”, “Vuestro Padre sabe que tenéis necesidad de todas esas cosas”, etc. Entonces, lo que el Padre quiere es que no nos afanemos por las cosas de la vida, ni pensemos que en la medida de nuestro esfuerzo es que seremos bendecidos, sino, al contrario, que descansemos en Dios y en sus promesas, lo busquemos, primeramente a Él, hagamos en todas las cosas su voluntad, y que Él sea nuestra verdadera prioridad. En consecuencia, todo lo que hagamos, el fruto de nuestro trabajo, nuestro empeño, y nuestra dedicación, serán recompensadas, no a la medida de nuestro compromiso personal con el trabajo o el oficio que desempeñamos, o las tareas o proyectos que emprendamos, sino conforme a la medida de nuestra rendición a Dios, y de nuestra búsqueda de Él. Y creo que Nuestro Padre Celestial es mucho más “buena paga”, que cualquier jefe o empleador terrenal.